
El BCE y el euro digital: un nuevo enfoque para los pagos europeos
El Banco Central Europeo (BCE) anunció que el euro digital se desarrollará para fortalecer el papel de los bancos y proteger las infraestructuras de pago dentro de Europa, en un escenario marcado por la competencia de soluciones privadas y monedas estables. Esto fue declarado este miércoles por Piero Cipollone, miembro del Comité Ejecutivo del BCE.
Este proyecto implica la creación de una moneda digital emitida por el BCE que sería gestionada mediante cuentas en el propio banco central. Sin embargo, las entidades financieras han expresado su preocupación por el posible desplazamiento de su gestión de pagos. Cipollone comentó que la digitalización del sistema de pagos ya está impactando el uso del efectivo, la única forma de dinero del banco central en la actualidad, lo que crea desafíos para la banca tradicional.
Durante su intervención ante representantes de la Asociación Bancaria Italiana (ABI), Cipollone enfatizó que la iniciativa busca “mantener la relevancia de los bancos en las transacciones”. Indicó que las entidades podrían verse afectadas no solo por las stablecoins, sino también por soluciones privadas, lo que podría impactar sus ingresos y acceso a datos cruciales de los clientes.
Además, Cipollone destacó la importancia de proteger los sistemas de pago europeos, como Bancomat en Italia y Bizum en España. El diseño del euro digital permitirá que el costo para comercios sea inferior al de plataformas internacionales, pero mayor al de sistemas nacionales. Actualmente, solo ocho de los 21 países de la zona euro poseen un sistema nacional de pagos, lo que hace que la dependencia de redes como Visa y Mastercard represente un riesgo estratégico.
Después de un periodo sin avances, la propuesta para emitir el euro digital ha recibido apoyo considerable en el Parlamento Europeo, siendo vista como esencial para la seguridad económica del bloque. Se espera que esta moneda esté disponible para ciudadanos y comercios en cualquier momento y lugar de la zona euro.
DCN/Agencias