
Las autoridades colombianas han anunciado la captura de César Pérez Serrano y Katiuska Pargas, alias «Katy», considerados los líderes de una red de narcotráfico que operaba en el noreste de Colombia. Estos individuos están implicados en el financiamiento de las actividades del ELN en la frontera entre Colombia y Venezuela.
La detención de estos cabecillas se realizó en Bucaramanga durante la llamada Operación Imperio, en colaboración con organismos internacionales como Ameripol e Interpol. Según el Ministerio de Defensa colombiano, esta acción debilita la capacidad operativa del ELN al interrumpir el flujo de recursos que sostenía su control territorial en zonas estratégicas como Arauca y Norte de Santander.
César Pérez Serrano era responsable de coordinar las rutas para el envío de cocaína hacia Estados Unidos y Europa, mientras que Katiuska Pargas manejaba el aspecto financiero, con la tarea de blanquear los fondos ilícitos y asegurar su integración al sistema bancario. Ambos contaban con una orden de captura internacional, emitida por Interpol, efectiva en 196 países.
La red de estos narcotraficantes empleaba Arauca y Norte de Santander como corredores principales para la salida de drogas, cuyos beneficios servían no solo para enriquecer a los criminales, sino también para financiar las acciones del ELN en la región fronteriza.
El éxito de la operación fue facilitado por la cooperación entre Interpol Venezuela y Ameripol. El ministro de Defensa colombiano, Pedro Sánchez Suárez, destacó que el control sobre estos recursos ilícitos es crucial para debilitar la expansión de organizaciones criminales, lo que representa un avance significativo en la seguridad en la frontera.
DCN/Agencias