
En el contexto de las excarcelaciones en Venezuela, persisten graves denuncias sobre las condiciones de los presos políticos, especialmente los militares. Irene Olazo de Caguaripano, esposa del capitán Juan Carlos Caguaripano, denunció en una entrevista las terribles condiciones en cárceles como el Rodeo I y el Fuerte Guaicaipuro.
Según Olazo, en el Rodeo I se realizan prácticas de tortura, como el uso de sondas que provocan intenso dolor. Aseveró que muchas veces, las comunicaciones son fragmentadas y poco confiables, lo que genera incertidumbre en las familias de los prisioneros. Olazo mencionó que su suegro tiene dificultad para visitarlo debido a su edad, y que su esposo ha estado incomunicado con su hija por dos años, lo que considera un tipo de tortura emocional para la familia.
También se refirió al Fuerte Guaicaipuro, donde los detenidos permanecen casi incomunicados, sin acceso regular a visitas o atención médica. Los informes de familiares destacan preocupaciones sobre la desnutrición y el deterioro físico de los reclusos. Las visitas se realizan bajo estricta vigilancia y no permiten contacto físico.
Las organizaciones de derechos humanos han alertado sobre el impacto del aislamiento prolongado en la salud física y mental de los detenidos. A pesar de los esfuerzos de la Cruz Roja Internacional por ingresar a estos centros, el gobierno se ha opuesto persistentemente.
Olazo de Caguaripano hace un llamado a la liberación inmediata de todos los presos políticos, enfatizando que la represión no debe ser parte de un proceso de reconciliación.
DCN/Agencias