
La reactivación económica en Venezuela, favorecida por la modernización de su industria petrolera y el aumento de ingresos externos, se presenta como una oportunidad para Colombia. Sergio Cabrales, profesor de la Universidad de los Andes y experto en el sector minero-energético, señala que este repunte en Venezuela podría ser un impulso para la economía colombiana.
Cabrales destaca que la cercanía geográfica de ambos países y la capacidad productiva de Colombia la posicionan como un proveedor natural para el mercado venezolano, que empieza a mostrar liquidez. En enero, Venezuela recibió 500 millones de dólares de ventas de petróleo a Estados Unidos, recursos que podrían invertirse en la compra de bienes básicos después de años de crisis. Este flujo de capital permitiría a empresas colombianas recuperar terreno perdido.
El especialista también menciona que el panorama actual es muy diferente al de épocas pasadas, cuando muchas empresas colombianas enfrentaron expropiaciones y deudas pendientes con el gobierno de Hugo Chávez, que alcanzaron cerca de 800 millones de dólares. Aunque esta deuda se redujo, dejó una desconfianza que ahora podría comenzar a cambiar.
Con los cambios políticos recientes en Venezuela, tras la captura de Nicolás Maduro y la designación de Delcy Rodríguez como presidenta encargada, se vislumbran nuevas oportunidades en sectores como hidrocarburos, alimentos, manufacturas y energía eléctrica. Empresas colombianas, como Nutresa, están comenzando a explorar la expansión en el país vecino.
El intercambio comercial entre ambos países, que alcanzó su pico en 2008 con más de 7.000 millones de dólares, se desplomó a 222 millones en 2020. Sin embargo, la reapertura comercial desde 2022 ha permitido una recuperación gradual, y se espera que las exportaciones colombianas superen los 1.000 millones de dólares en 2025. Colombian comparte 2.219 kilómetros de frontera con Venezuela, lo que facilita el comercio y el suministro de productos esenciales.
DCN/Agencias