
El presidente de EE. UU., Donald Trump, analizó el 16 de enero la crisis en Venezuela y comentó sobre la captura de Nicolás Maduro realizada a principios de mes. Desde su residencia en Mar-a-Lago, Trump consideró que la operación fue «una de las maniobras más precisas de la historia».
El mandatario estadounidense vinculó el colapso del país a un modelo de gobierno fallido que, según él, corrompió las instituciones. “Fue, como, impecable”, se refirió Trump a la acción que removió a Maduro, afirmando que la situación en Venezuela había cambiado significativamente en solo una semana.
Trump destacó que el problema no radicó en la población, sino en la estructura política aplicada. Señaló que Venezuela era un gran país hace 20 años, pero se deterioró por un “mal sistema”. Además, advirtió sobre los efectos nocivos de este modelo en los funcionarios: “Ese sistema puede convertir a muchas personas que son buenas personas, en malas personas o personas incompetentes”.
El presidente también mencionó que la nueva dinámica con las autoridades de Venezuela ha permitido liberar presión en el país. «Venezuela, ahora me gusta mucho Venezuela. Digo cosas buenas”, comentó Trump, subrayando la importancia de que EE. UU. evite caer en un sistema similar al que llevó a Venezuela a su crisis actual.
DCN/Agencias