
Construcción de Búnker Secreto en la Casa Blanca
En 1941, tras el ataque a Pearl Harbor, el presidente Franklin D. Roosevelt autorizó la creación de un refugio antiaéreo en la Casa Blanca. Este búnker, cuya existencia no fue reconocida públicamente, se construyó bajo el Ala Este, como parte de un proyecto de seguridad nacional.
A más de 80 años de esa decisión histórica, la Casa Blanca se encuentra nuevamente en obras. En esta ocasión, se está preparando un nuevo salón de baile para el expresidente Donald Trump y se están desmantelando las instalaciones subterráneas que existían. A pesar del cambio, el secretismo persiste en torno a los planes para remodelar el famoso búnker.
La infraestructura subterránea, conocida como el Centro de Operaciones de Emergencia Presidencial (PEOC), ha tenido varios usos en la historia reciente, desde eventos relacionados con la administración Nixon hasta la evacuación del entonces vicepresidente Dick Cheney durante los ataques del 11 de septiembre de 2001. Este búnker ha sido testigo de momentos críticos en la historia política de Estados Unidos.
A pesar de la importancia de este espacio, se ha mantenido escaso conocimiento público sobre los trabajos que se llevan a cabo para modernizarlo. Fuentes indican que el búnker está siendo rediseñado y que se están incorporando nuevas tecnologías para enfrentar amenazas futuras.
En una reciente reunión de la Comisión Nacional de Planificación de la Capital, Joshua Fisher, director de gestión y administración de la Casa Blanca, mencionó que la remodelación del salón de baile “mejorará la funcionalidad crítica para la misión” y que se implementarán “mejoras de seguridad necesarias”. Sin embargo, se cuestionó por qué se iniciaron demoliciones sin la previa aprobación de la comisión. Fisher atribuyó esto a la naturaleza “alta secreta” del trabajo subterráneo.
La falta de comunicación y la opacidad en el proceso han generado preguntas sobre el proyecto, que avanza sin el escrutinio habitual en las obras de tal magnitud en la Casa Blanca.
DCN/Agencias