
Las refinerías y operadores de petróleo en Estados Unidos están preparándose para recibir crudo venezolano, tras el anuncio de la administración de Donald Trump de tomar control de hasta 50 millones de barriles, lo que representa uno de los mayores suministros sorpresa en años.
El plan, inicializado en redes sociales por Trump y detallado posteriormente por el secretario de Energía, Chris Wright, implica una intervención directa del gobierno estadounidense en el mercado internacional, facilitando la reactivación del crudo venezolano hacia refinerías en EE. UU. tras años de sanciones.
La vuelta del petróleo venezolano ya ha tenido repercusiones inmediatas: ha ocasionado una caída en los precios del crudo canadiense y presionado a la baja los futuros de referencia. A pesar de que Venezuela posee las mayores reservas de petróleo del mundo, su producción ha disminuido a menos de 1 millón de barriles diarios debido a la falta de inversión, sanciones y aislamiento económico.
El anuncio ha despertado el interés de compañías que habían estado fuera del mercado venezolano. Citgo Petroleum Corp. está considerando reanudar compras por primera vez desde 2019, mientras que Trafigura y otros comerciantes globales están iniciando conversaciones con Washington. Las acciones de Valero Energy Corp. subieron más de 5% este día, y Chevron busca una extensión de su licencia para operar en Venezuela.
No obstante, analistas advierten que algunas petroleras mantendrán cautela ante la inestabilidad política y legal del contexto. El Departamento de Energía ha confirmado que comenzó a comercializar crudo venezolano a nivel global, involucrando a grandes firmas y bancos.
Mientras tanto, las tensiones en la región se mantienen, con fuerzas estadounidenses incautando recientemente dos petroleros sancionados, lo que refuerza restricciones energéticas sobre Venezuela.
DCN/Agencias