
La planta potabilizadora Enrique Burgoin, ubicada en Mérida, es responsable del 80% del suministro de agua en la región, y actualmente enfrenta dificultades operativas debido a las fuertes lluvias recientes. Estas precipitaciones han provocado el arrastre de sedimentos desde una cárcava en el área de El Escorial, en el municipio Libertador, lo que ha impactado el funcionamiento adecuado de la planta.
Hernán Guacarán, presidente de Aguas de Mérida, comentó que el problema con la cárcava ha estado presente por varios meses, lo que está dificultando el tratamiento del agua en la potabilizadora.
Debido a esta situación, se ha implementado un plan de contingencia para atender las zonas más afectadas en Mérida. Guacarán destacó que se ha establecido un plan de suministro mediante cisternas, priorizando sectores como Santa Anita, Santa Ana Norte, Santa Ana Sur, Residencia La Hechicera y Residencia Domingo Salazar.
DCN/Agencias