
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, anunció el martes que busca dialogar tanto con Delcy Rodríguez, actual encargada del régimen en Venezuela, como con Edmundo González Urrutia, presidente electo, para facilitar una transición hacia la democracia en el país.
En su primera rueda de prensa tras la reciente operación militar de Estados Unidos en Venezuela, Sánchez destacó el potencial de España para mediar en esta situación. Criticó la intervención de EE. UU., considerándola «ilegal» y vinculándola a intereses petroleros.
Sánchez habló ante los periodistas en la embajada de España en París, posterior a una reunión de la Coalición de Voluntarios por Ucrania. Mencionó que su intención es establecer comunicación con ambas figuras, recordando que González reside en España.
“España puede jugar un papel de mediación, contribuyendo a que se realicen elecciones limpias y libres, donde el pueblo venezolano pueda decidir su futuro”, afirmó.
El jefe del Ejecutivo reiteró que España no reconoció al régimen de Nicolás Maduro, al considerarlo ilegítimo, pero también subrayó que no puede validar una acción militar presentada por EE. UU., la cual considera que infringe el derecho internacional y busca cambiar un gobierno ajeno para aprovechar sus recursos.
Además, advirtió que esta operación representa un «precedente terrible y peligroso», evocando agresiones pasadas y creando un panorama de incertidumbre y riesgo global.
Sánchez enfatizó que España no apoyará esta «invasión», ni será cómplice de lo que calificó como la “ley del más fuerte”, reafirmando el compromiso de su Gobierno con la legalidad internacional.
DCN/Agencias