En un contexto de tipos de interés más estables y ajustes macroeconómicos, Deutsche Bank ha identificado varias monedas latinoamericanas con fundamentos sólidos para 2026. En su reciente análisis de divisas emergentes, el banco destaca economías que podrían resistir mejor choques externos y tener un perfil cambiario robusto frente al dólar.
Según el informe, el peso chileno (CLP), el sol peruano (PEN) y el real brasileño (BRL) son algunas de las monedas mejor posicionadas, aunque cada una presenta distintas perspectivas.
Peso chileno: estabilidad regional
El peso chileno es señalado como una de las divisas más favorables. Su estabilidad se basa en una relativa salud macroeconómica, disciplina fiscal y un marco monetario confiable. Chile ha mantenido su inflación dentro de metas, permitiendo al Banco Central ajustar tasas sin generar tensiones cambiarias excesivas. Esto sugiere una menor volatilidad para el CLP en 2026 en comparación con otras monedas que son más vulnerables a cambios bruscos.
Sol peruano: camino hacia la recuperación
El sol peruano también tiene una proyección positiva, impulsada por una política monetaria prudente y señales de recuperación económica. Después de periodos de incertidumbre, la economía peruana muestra fundamentos que podrían fortalecer al sol, especialmente si la demanda interna se recupera y la inflación se mantiene controlada.
Real brasileño: resiliencia ante presiones externas
El real brasileño se distingue por su capacidad para enfrentarse a presiones externas y absorber volatilidad. A pesar de los desafíos inflacionarios y de crecimiento, Brasil ha mostrado apertura a flujos de capital que benefician al BRL.
Deutsche Bank también observa con cautela otras monedas de la región, como el peso mexicano (MXN) y el peso colombiano (COP), que son vistas como más volátiles ante factores externos. En resumen, la visión sobre las monedas latinoamericanas es moderadamente positiva, enfocándose en aquellas con fundamentos macroeconómicos sólidos y menor exposición a shocks externos.
DCN/Agencias