
Un tribunal en los Países Bajos ha anulado el matrimonio de una pareja debido a que el discurso del oficiante se generó con ChatGPT, y no cumplió con los requisitos legales establecidos. La decisión, publicada recientemente, señala que el texto se presentó como un “guiño juguetón”, pero se saltó la parte crucial donde los contrayentes expresan su compromiso de cumplir con las obligaciones matrimoniales, algo esencial según la legislación neerlandesa.
La ceremonia matrimonial se celebró el 19 de abril de 2022. Durante el acto, el oficiante les preguntó si se seguirían «apoyando, molestando y abrazando, incluso en tiempos difíciles», a lo cual ambos respondieron «sí, quiero». Sin embargo, el juez consideró insuficiente la declaración, que seguía un tono más bien romántico y creativo: «no solo marido y mujer, sino un equipo, una pareja loca, el amor y el hogar del otro”.
La pareja argumentó ante el tribunal que su intención de casarse era clara y que la falta de un texto formal no debería anular su unión. No obstante, el juez reiteró que el compromiso explícito es fundamental en un matrimonio civil, y el uso de una redacción alternativa, por más original que sea, no cumple con lo que la ley exige.
La corte ha ordenado quitar la inscripción del matrimonio del registro civil en Zwolle. Este insólito caso ha abierto un debate sobre el uso de herramientas de inteligencia artificial en situaciones legales y formales, y los peligros de depender de sistemas automatizados para tareas que requieren un cumplimiento riguroso de la ley.
La historia deja entrever la delicada danza entre la creatividad y el rigor legal, recordándonos que, aunque la tecnología avance rápidamente, ciertas tradiciones y normas mueren difíciles de eludir.
DCN/Agencias