
La iglesia catedral fue el escenario de la solemne eucaristía que marca el inicio de las festividades dedicadas a la excelentísima patrona de Trujillo.
La Diócesis de Trujillo, junto a la parroquia Catedral y su comunidad, celebraron con júbilo la bajada de la imagen histórica de Nuestra Señora de la Paz. Este evento da paso a las celebraciones en honor a la patrona de los trujillanos.
La eucaristía fue presidida por el presbítero Gustavo Godoy, párroco de la Iglesia Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá en Pampán. Godoy resaltó el papel de la Virgen María como “nuestra principal intercesora ante Jesús en el cielo” y describió este día como uno muy especial para los creyentes que cada enero esperan la llegada de su patrona.
Señaló que “La Virgen baja del trono para estar más cerca de su pueblo y bendecir a sus hijos. Ella es nuestra mejor intercesora, y la invitación es para que todos los trujillanos celebren con alegría su novena, culminando en su día central el 24 de enero.” Además, hizo un llamado a pedir a la santa patrona por la paz en Venezuela y en el mundo.
Una tradición que se mantiene cada año es que la imagen de Nuestra Señora de la Paz vista un atuendo especial. Esta vez, la familia Conte Capozzoli donó un vestido y capa en muestra de amor y gratitud hacia la patrona. Andrés Conte, quien presentó la ofrenda, mencionó que la vestimenta fue creada por el trujillano Víctor Hernández, quien tuvo la intención de combinar los colores de las banderas de Italia y Trujillo, homenajeando así su herencia familiar.
El atuendo, que respeta el estilo tradicional de la patrona, incluye la frase: “María Reina de la Paz” en un medallón rodeado de simbología mariana, acompañado de flores de seda que aportan delicadeza a la composición. “Este vestido es un ofrecimiento de nuestra familia Conte Capozzoli por todos los favores recibidos”, comentó con orgullo.
La eucaristía fue amenizada por el grupo musical Pax Dei y los cargadores trasladaron la imagen de la Virgen desde su nicho, contando con la presencia de grupos de apostolado de la parroquia Chiquinquirá, quienes acompañaron al presbítero en el recorrido hacia Pampán. La Sociedad de Nuestra Señora de la Paz agradeció a la familia que donó el vestido, así como a todos los sacerdotes que participaron en este homenaje a la Virgen de la Paz.
DCN/Agencias