
Nicolás Maduro y Cilia Flores enfrentan cargos en Nueva York
El 3 de enero, Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron presentados ante un tribunal federal en Nueva York tras su arresto durante una operación militar estadounidense en Venezuela. Ambos enfrentan cargos por conspiración para el narcoterrorismo, tráfico de cocaína hacia Estados Unidos y delitos relacionados con armas.
La imputación, firmada por el fiscal Jay Clayton, detalla una red de corrupción estatal que, según el gobierno de EE. UU., facilitó durante años el tráfico de drogas hacia su territorio, involucrando a altos funcionarios venezolanos. El documento redefine al Cartel de los Soles como un "sistema clientelar", pero mantiene las acusaciones rigurosas contra Maduro, señalando cómo habría protegido y facilitado las operaciones de narcotráfico.
Uno de los puntos clave es el presunto uso de la diplomacia venezolana para el tráfico de drogas y el lavado de dinero. Entre 2006 y 2008, cuando Maduro era canciller, se asegura que se otorgaron pasaportes diplomáticos a narcotraficantes y que se utilizaron misiones oficiales para trasladar dinero de la cocaína de México a Venezuela.
Se argumenta que el narcotráfico no solo enriqueció a los involucrados, sino que sirvió para consolidar el poder político. Las acusaciones incluyen supuestas alianzas con grupos como las FARC y el Cartel de Sinaloa, ofreciéndoles protección y apoyo logístico a cambio de pagos.
El nuevo expediente también menciona a familiares directos de Maduro, incluidos su hijo Nicolás Maduro Guerra, quien estuvo involucrado en reuniones para coordinar tráfico hacia EE. UU. Además, se los señala por emplear colectivos armados para resguardar cargamentos y ejecutar actos de violencia.
La próxima audiencia está programada para el 17 de marzo ante el juez Alvin Hellerstein. Este proceso busca demostrar que el narcotráfico fue una política de Estado en Venezuela durante más de una década.
DCN/Agencias