
La historia de Priscila Malpica: Un año en la lucha por la libertad de su hijo
Desde hace un año y cuatro meses, Priscila Malpica se enfrenta a un arduo proceso para que su hijo, Luis Armando Táriba Malpica, de 29 años, permanezca con vida en prisión. Luis fue arrestado el 17 de septiembre de 2024 en Valencia, tras una denuncia anónima que lo acusó de vestir ropa de camuflaje.
La madre de Luis denunció que el caso carece de pruebas contundentes. Él enfrenta cargos por terrorismo, traición a la patria, asociación para delinquir y conspiración con un gobierno extranjero, según informó El Carabobeño. Priscila sostiene que su hijo no cometió tales infacciones y que no tiene inclinaciones políticas, no vota, no habla inglés y tampoco posee pasaporte. Además, padece Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad y tiene problemas cardíacos que le impidieron ingresar al Ejército.
La acusación inicial provino de una mujer que, según se ha informado, se sintió inquieta por ver a Luis, que usaba ropa camuflada adquirida en mercados locales y un accesorio con la bandera estadounidense. Priscila expresó que es evidente la diferencia entre una prenda comprada en la calle y un uniforme militar.
Desde su arresto, Luis ha sido trasladado entre diferentes centros de detención, y actualmente se encuentra en la cárcel de Tocuyito, donde ha intentado quitarse la vida en dos ocasiones debido al estrés y la depresión.
Mientras tanto, la vida de Priscila ha cambiado drásticamente. Ha perdido su empleo y ahora se dedica a vender pulseras y caramelos para poder enviarle artículos a su hijo. A pesar de los constantes esfuerzos por obtener respuestas en Caracas, nunca ha logrado reunirse con el fiscal general, y la situación se complica cada vez más.
DCN/Agencias