
Cada primero de enero, millones de personas en Venezuela renuevan sus esfuerzos estableciendo metas como mejorar su salud, aprender un idioma o mejorar su situación financiera. Sin embargo, estudios científicos muestran que muchos de estos propósitos suelen desvanecerse antes de que termine el mes.
Según un estudio de la Universidad de Scranton, para el 8 de enero, apenas un 23% de las personas continúa con sus propósitos. El resto ha dejado de lado o ha pospuesto sus planes indefinidamente.
En América Latina, la situación no es muy diferente. Un informe de Portafolio indica que el 57% de los colombianos no siente tener la energía suficiente para mantener sus objetivos personales a largo plazo, un patrón que también se observa en naciones como México, Argentina, Chile y Brasil, influenciado por el cansancio acumulado del año pasado.
Varios factores psicológicos contribuyen a este fenómeno. En primer lugar, el agotamiento y la fatiga suelen ser predominantes al inicio del año después de las festividades. También, problemas de salud mental como la ansiedad y la falta de motivación pueden ser obstáculos significativos. Además, muchas personas establecen metas ambiguas; por ejemplo, desear "bajar de peso" o "ahorrar" no son objetivos claros y carecen de un plan detallado.
Para combatir esta tendencia y evitar la frustración, los especialistas sugieren dejar de lado los propósitos vagos y aplicar el método SMART, que ayuda a que los objetivos sean más alcanzables. Este sistema se desglosa en cinco componentes:
Estos enfoques pueden ser clave para que las personas logren mantener sus propósitos más allá de enero.
DCN/Agencias