
El principal funcionario judicial de Teherán anunció que algunos casos relacionados con las protestas actuales han sido remitidos a tribunales. Los cargos incluyen “moharebeh”, un término bajo la ley iraní que puede resultar en la pena de muerte. Esta declaración se produce poco después de varios días de cortes de comunicación que aislaron a la población iraní del mundo exterior.
Ali Alghasimehr, titular del sistema judicial en la provincia, afirmó que están listos para gestionar los casos de quienes ha calificado como terroristas y de los detenidos en las manifestaciones. “La judicatura provincial de Teherán tiene plena disposición para tratar estos casos”, dijo Alghasimehr, quien añadió que se han habilitado salas especiales para su atención.
El término “moharebeh”, que significa “hacer la guerra contra Dios”, ha sido históricamente utilizado por el régimen iraní contra opositores políticos y manifestantes. Sin embargo, no se ofrecieron detalles sobre la cantidad de casos o de las personas involucradas.
Este anuncio se produce en un contexto de creciente tensión y represión en el país.
DCN/Agencias