
La inflación en Estados Unidos cerró diciembre con un aumento mensual del 0,3%, de acuerdo al índice de precios al consumidor (CPI) informado por la Oficina de Estadísticas Laborales. En el ámbito interanual, la cifra se mantuvo en 2,7%, casi sin cambios con respecto a noviembre, reflejando un proceso gradual de desinflación.
El componente de shelter, que incluye alquileres y el alquiler equivalente de propietarios, fue el principal factor detrás del incremento del índice, registrando un aumento del 0,4% en diciembre. La persistencia de este rubro dificulta que la inflación alcance más rápidamente el objetivo establecido por la Reserva Federal.
En cuanto a los alimentos, se observó un aumento del 0,7%, tanto en productos consumidos en casa como fuera de ella. Hubo subidas notables en productos de panadería, lácteos y bebidas no alcohólicas, mientras que los precios de carnes, aves, pescados y huevos disminuyeron, con una caída significativa en el precio de los huevos.
El índice de energía creció un 0,3%, impulsado por el gas natural, mientras que los precios de la gasolina registraron una caída. En la comparación anual, el índice energético aumentó 2,3%, con incrementos importantes en la electricidad y el gas natural, aunque compensados por la baja del precio de la gasolina.
El índice subyacente, que excluye alimentos y energía, avanzó 0,2% en diciembre y 2,6% en forma anual. Entre los componentes de mayor aumento se destacó el rubro de recreación, que tuvo su mayor incremento desde el inicio de la serie, y un notable repunte en las tarifas aéreas. Por el contrario, se abarataron los servicios de comunicación y los vehículos usados.
DCN/Agencias