
El ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, informó este lunes que el número de fallecidos por los incendios forestales en las regiones centrales de Ñuble y Biobío ha alcanzado las 19 personas. Los equipos de bomberos y protección civil continúan combatiendo las llamas, enfrentando condiciones adversas de alto calor y fuertes vientos.
Durante una rueda de prensa, Cordero señaló que su principal preocupación es la posibilidad de nuevos focos de incendio, dado que las condiciones climáticas en la zona siguen siendo complicadas. «Nuevos focos podrían complicar los incendios activos. Es importante que las personas eviten acciones que puedan iniciar incendios, como encender basura o comportamientos negligentes», advirtió.
El ministro aprovechó para agradecer a los ciudadanos por su comportamiento y mencionó que no se han registrado detenidos por infringir el toque de queda implementado para facilitar las operaciones de emergencia. «El toque de queda tuvo efectos positivos en las operaciones. No tuvimos detenidos por contravenciones. Las personas que se desplazaron lo hicieron por motivos de emergencia», agregó.
No se reportaron saqueos ni irregularidades, a diferencia de lo ocurrido en la región hace un par de noches. Alicia Cebrián, directora del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), recordó que «los incendios siguen activos» y que los más significativos aún no están controlados. Cebrián instó a mantener la «situación de emergencia» y la colaboración de la ciudadanía.
Los incendios, cuyo origen está siendo investigado y se sospecha que fueron provocados, han arrasado más de 20.000 hectáreas y dejado a más de 15.000 personas damnificadas.
DCN/Agencias