
Tensión en Venezuela tras la captura de Maduro: uruguayos en el fútbol local
El pasado sábado, Venezuela despertó en un ambiente de incertidumbre y silencio tras una madrugada convulsa, marcada por la operación militar de Estados Unidos que buscaba la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, acusados de vínculos con el narcoterrorismo por el gobierno de Donald Trump.
Las calles de Caracas y otras ciudades estaban prácticamente desiertas. Muchos se optaron por quedarse en casa, mientras se formaban largas filas en los supermercados, que atendían a los clientes a través de rejas por miedo a saqueos. Entre la multitud, se encontraba una representación de uruguayos, principalmente futbolistas que juegan en distintas regiones del país.
En el Deportivo Táchira, que desde diciembre es dirigido por Álvaro Recoba, tres uruguayos hacen parte del plantel: Guillermo Fratta, Agustín Pérez y Jairo Villalpando. Estos jugadores llegaron recientemente al club de San Cristóbal, ubicado a más de 800 kilómetros de la inestable capital. Además, los equipos Academia Puerto Cabello y Zamora FC cuentan con otros uruguayos, como Gerónimo Bortagaray, Pablo Lima y Agustín Univaso, quienes también se unieron para la temporada 2026.
Guillermo Fratta, quien se formó en Defensor Sporting y jugó en Montevideo City Torque, ahora inicia su tercera experiencia internacional en el Táchira. En una charla con Ovación, el defensor relató que su familia y él llegaron a Venezuela en diciembre. "Viajamos desde Cúcuta en auto a San Cristóbal, que está a una hora y media y es bastante accesible", explicó.
Sobre el alarmante suceso del 3 de enero, Fratta comentó: "Nos enteramos a través de las redes. Los mensajes comenzaron a llegar y nos despertamos con esa noticia inesperada".
La situación crea un ambiente complicado para muchos, incluidos los uruguayos que han decidido emprender este desafío futbolístico en un país lleno de cambios y tensiones. Pero, a pesar de las adversidades, Fratta sostiene que "la ciudad ya está normal", ahondando en la esperanza de que el ambiente mejore y el deporte pueda seguir su curso en paz.
DCN/Agencias