
La Marina francesa interceptó un petrolero proveniente de Rusia en el Mediterráneo, en cumplimiento de las sanciones internacionales que prohíben la exportación de petróleo de ese país. El anuncio fue realizado por el presidente Emmanuel Macron.
La operación se llevó a cabo en alta mar, específicamente en el Mar de Alborán, en colaboración con el Reino Unido, según un comunicado de la Prefectura Marítima del Mediterráneo. Macron precisó que el petrolero, registrado bajo bandera falsa, fue abordado en la mañana por la Marina francesa.
Se ha iniciado una investigación judicial, y el barco ha sido desviado, aunque no se ha especificado su nuevo destino. Macron enfatizó el compromiso de Francia y sus aliados con el derecho internacional y la eficacia de las sanciones europeas impuestas a Rusia por la guerra en Ucrania, cumpliendo casi cuatro años desde su inicio.
La Prefectura Marítima informó que los efectivos, al revisar la documentación del ‘Grinch’, confirmaron que el buque navega con pabellón falso. Esta irregularidad fue comunicada al fiscal de Marsella, encargado de asuntos marítimos. En la actualidad, la Marina francesa escolta al barco hacia un punto de amarre para continuar las verificaciones.
La intervención se enmarca dentro de los esfuerzos de la Unión Europea, que ha implementado diecinueve paquetes de sanciones contra Rusia, apuntando especialmente a su red petrolera. De este modo, la UE ha prohibido la importación de petróleo crudo y productos refinados procedentes de Rusia, buscando impactar significativamente la economía de Moscú, que depende en gran medida de los ingresos petroleros.
DCN/Agencias