
El ex rehén peruano Marco Antonio Madrid Martínez, liberado recientemente tras más de un año de secuestro y detención en Venezuela, denunció el silencio de la prensa internacional y la inacción de gobiernos frente a las violaciones de derechos humanos en los centros de reclusión del chavismo.
En una entrevista con la periodista Jessica Herrera para el podcast DiverGentes, Madrid compartió las condiciones extremas que vivió durante su cautiverio y criticó la falta de presión internacional para proteger a los extranjeros detenidos en el país.
Madrid cuestionó a quienes critican a los extranjeros que viajan a Venezuela sin conocer los riesgos. “¿Cómo íbamos a saber nosotros que una organización criminal rige un país si los medios de comunicación y los diplomáticos siguen llamándolo un gobierno?”, expresó.
Asimismo, mencionó que mientras varios países firmaban exhortos sobre la soberanía venezolana, nadie exigía la protección de los extranjeros detenidos. “¿Cuándo iban a reclamar nuestros derechos? ¿Cuándo iban a solicitar una visita diplomática humanitaria?”, se preguntó. También afirmó que su liberación se debió a una intervención militar y no a una acción diplomática.
Madrid indicó que, junto a otros reclusos, realizó un conteo manual de extranjeros en la cárcel: “Éramos aproximadamente 96, sin contar a los venezolanos con doble nacionalidad”, comentó.
Describió condiciones insalubres y prácticas médicas irresponsables en el lugar de reclusión: “Nos daban pastillas sin envoltura, nos inyectaban sin decirnos qué era. Nos enfermábamos del estómago, con fiebre y no podíamos respirar por los olores. Uno defeca donde come”.
Aseguró que los extranjeros recibían un trato “menos brutal” porque eran vistos como “fichas de cambio”, en comparación con los venezolanos, quienes sufrían castigos más severos. “A los venezolanos la ración de comida era la mitad, los golpes y maltratos eran el triple. Nadie los iba a reclamar”, lamentó.
Madrid concluyó su relato subrayando la falta de atención y acción por parte de la comunidad internacional en relación a los derechos de los detenidos en el país.
DCN/Agencias