
El canciller de la República, Yván Gil, dio la cara por el Gobierno Bolivariano de Venezuela al rechazar las recientes afirmaciones de León XIV, quien vinculó al país con el narcotráfico.
Gil expresó que, a pesar de mantener un profundo respeto por el Santo Padre, la nación niega rotundamente estas acusaciones. “Venezuela nunca ha sido un Estado de narcotráfico. Esta narrativa ha sido desmentida por los hechos. Además, se evidenció tras el ataque ilegal y cruel del que fuimos víctimas, dejando más de un centenar de muertos, civiles y militares, y que culminó con el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama Cilia Flores”, afirmó.
El canciller subrayó que este secuestro representa una violación de la inmunidad personal y del derecho internacional, en un contexto donde se busca el control de los recursos petroleros del país.
Según Gil, el pueblo venezolano es mayoritariamente católico y trabaja diariamente en defensa de la estabilidad nacional, a pesar de ser acechado por intereses energéticos de Estados Unidos. “Nuestro pueblo no se rinde, siembra esperanza y defiende su soberanía con dignidad”, añadió.
El funcionario resaltó que Venezuela enfrenta una campaña internacional que utiliza argumentos falsos para justificar agresiones económicas y militares. “Nuestro país trabaja por la paz, mientras otros intentan imponer narrativas erróneas”, concluyó.
Finalmente, el canciller invitó al Papa a conocer la realidad venezolana y a acompañar a sus fieles en la búsqueda de la verdad y la dignidad de los pueblos, en concordancia con los valores cristianos.
DCN/Agencias