
El Papa León XIV firmó un decreto el jueves que reconoce el «martirio» del fraile franciscano guatemalteco Augusto Rafael Ramírez Monasterio, quien fue asesinado «por odio a la fe» en Guatemala en 1983. Este reconocimiento sienta las bases para su beatificación, dado que al ser considerado mártir, no se requiere la validación de un milagro.
La Oficina de Prensa del Vaticano informó que el Santo Padre firmó el decreto tras una audiencia con el cardenal Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, donde se destacó el sacrificio del religioso durante la guerra civil en Guatemala.
Augusto Rafael Ramírez Monasterio nació el 5 de noviembre de 1937. Realizó su formación en España y fue ordenado sacerdote en 1967 en Teruel. En 1978, regresó a Guatemala y asumió el cargo de párroco de San Francisco el Grande en Antigua, en un período marcado por la represión del gobierno militar.
En junio de 1983, Ramírez fue secuestrado y torturado con el fin de obtener información sobre un campesino vinculado a la guerrilla. A pesar de las amenazas, fue liberado y decidió no exiliarse, optando por permanecer en su comunidad.
El 7 de noviembre de 1983, fue secuestrado nuevamente y asesinado a tiros en las afueras de la capital mientras intentaba escapar de sus captores. Su cuerpo fue hallado con signos de tortura, convirtiéndolo en el decimotercer sacerdote asesinado en Guatemala desde 1978.
DCN/Agencias