
El transporte marítimo de crudo a nivel global está experimentando un aumento inusual en sus tarifas, impulsado por el reciente cambio en los flujos petroleros venezolanos bajo la supervisión de Estados Unidos. Este ajuste ha llevado a que parte de la flota internacional se desplace hacia el golfo de México, encareciendo las rutas en diversas regiones del mundo.
Históricamente, el comercio de petróleo venezolano se manejó a través de una flota alterna de buques viejos, que operaban fuera de los circuitos convencionales. Con el nuevo control de estos cargamentos, los armadores han comenzado a mover petroleros operativos hacia América, anticipando un incremento en la demanda en la región. Este reacomodo ha generado un efecto de cascada en los fletes hacia lugares como China, Medio Oriente y el Caribe.
Las cifras reflejan este cambio: las ganancias diarias en la ruta Medio Oriente–China han casi triplicado su valor este año, alcanzando alrededor de 114 mil dólares. Desde el golfo de México hacia China, las tarifas han aumentado un 73% en comparación con inicios de año. En el Caribe, los ingresos diarios de los buques hacia el golfo han alcanzado máximos de dos años, cerca de 82 mil 800 dólares.
Este reacomodo también ha generado movimientos atípicos. Recientemente, un petrolero vacío realizó un viaje de 45 días desde Medio Oriente hacia América. Después de entregar su carga en Omán, el buque cambió su destino hacia el golfo de México para esperar nuevas instrucciones.
Además, las tarifas están aumentando incluso en trayectos sin conexión directa a América. En Asia, un petrolero fue contratado a 140 puntos Worldscale para llevar crudo kuwaití a Singapur, un precio récord en lo que va del año.
DCN/Agencias