
Reproducido por Lapatilla
El líder de Irán, Ali Jameneí, denunció este sábado que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, es el responsable de las víctimas y los daños en las recientes protestas que han afectado la república islámica. Durante un evento religioso en Teherán, afirmó que "consideramos al presidente de Estados Unidos culpable de las víctimas y los daños dirigidos a la nación iraní".
Jameneí aseguró que las manifestaciones fueron orquestadas por un complot estadounidense con la intención de desestabilizar a Irán. En su discurso, señaló que "la particularidad del reciente complot es que el propio presidente de Estados Unidos intervino personalmente".
Además, mencionó que hay agentes de inteligencia de Estados Unidos e Israel involucrados en la agitación del país. Propuso que, aunque Irán no entrará en guerra, no dejará sin castigo a quienes considera parte del complot.
El líder iraní también reconoció que “la situación económica no es buena” y que la gente lucha por su sustento, pidiendo a los funcionarios del gobierno mayor compromiso y esfuerzo.
Las protestas comenzaron el 28 de diciembre con el cierre de negocios por parte de comerciantes en Teherán, tras la caída del rial, y se extendieron rápidamente por todo el país. Las manifestaciones incluyeron críticas fuertes al régimen, con gritos de “Muerte a la República Islámica” y “Muerte a Jameneí”.
El clímax de las protestas fue el 8 y 9 de enero, cuando se registraron actos de vandalismo contra instituciones públicas, incluido el saqueo de bancos y la quema de mezquitas, de acuerdo con información oficial del gobierno iraní. Las autoridades sostienen que las protestas, inicialmente económicas, se tornaron violentas por la influencia de agentes externos.
Trump, por su parte, hizo amenazas de atacar Irán si la situación empeoraba, y más tarde afirmó que "ayuda está en camino", lo que muchos interpretaron como una advertencia de intervención militar. Las autoridades iraníes aún no han proporcionado un recuento definitivo de muertos en los enfrentamientos, aunque admiten un alto número de víctimas y reportan alrededor de 3,000 detenidos, mientras que ONGs en el exilio estiman cifras significativamente más altas.
DCN/Agencias