
EE.UU. Presenta Nuevas Guías Alimenticias
Esta semana, el gobierno de EE. UU. lanzó nuevas guías dietéticas a través de los Departamentos de Salud y Agricultura. Las recomendaciones incluyen una reducción en el consumo de azúcares y un aumento en la ingesta de proteínas, destacando de manera sorprendente la carne roja. También se sugiere que no se consuma alcohol en el desayuno.
El secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., explicó que el objetivo es poner “la comida real en el centro de la dieta”, apoyado por lo que califican como “ciencia de alta calidad”. Sin embargo, esta nueva normativa ha generado escepticismo en algunos sectores de la comunidad científica, que cuestionan el retorno de alimentos considerados como ocasionales en años anteriores.
Las guías, que se actualizan cada cinco años, afectan programas federales de alimentación, incluidos los de colegios y hospitales, con un impacto que se extiende más allá del hogar.
Cambios en la Pirámide Alimenticia
La nueva pirámide dietética cambia la representación visual tradicional, colocando en la parte superior carnes, lácteos y grasas saludables, junto con frutas y verduras. En la base, se posicionan los cereales integrales. En la esquina superior izquierda se destacan un filete, un cartón de leche entera y una barra de mantequilla.
Aunque la carne roja es reconocida como parte de una dieta saludable, la Organización Mundial de la Salud la ha clasificado como “posiblemente cancerígena”. Asimismo, la guía menciona grasas saludables como la mantequilla y el sebo de res, opciones populares entre seguidores de las políticas de Kennedy.
Fomento a los Agricultores
Las recomendaciones también buscan reestructurar el sistema alimentario estadounidense a favor de agricultores y ganaderos, priorizando el consumo de proteínas entre 1.2 y 1.6 gramos por kilogramo de peso corporal, lo que implica un aumento significativo respecto a pautas anteriores.
Consumo de Alcohol y Azúcares
En cuanto al alcohol, las guías sugieren evitarlo en el desayuno, sin establecer límites concretos, aunque mencionan que reducir el consumo es beneficioso. Un reciente sondeo de Gallup indica que el 54% de los adultos en EE. UU. beben alcohol, una cifra que ha disminuido en las últimas décadas.
Por último, uno de los objetivos clave de estas recomendaciones es disminuir el consumo de alimentos ultraprocesados y azúcares, de los cuales los estadounidenses obtienen más del 50% de sus calorías diarias, en contraste con cifras más bajas en Latinoamérica y Europa.
DCN/Agencias