
Diego García: Estrategia y Controversia
Diego García es un pequeño atolón de 27 kilómetros cuadrados en el océano Índico, ubicado entre África y Asia. Lejos de ser un simple punto en el mapa, este remoto territorio es vital en el contexto geopolítico global y ha sido foco de una reciente controversia diplomática impulsada por el presidente estadounidense, Donald Trump.
Recientemente, Trump criticó un acuerdo entre el Reino Unido y Mauricio sobre las islas Chagos, que incluyen a Diego García. El mandatario lo calificó de “acto de GRAN ESTUPIDEZ”, en un giro drástico respecto a su apoyo inicial cuando se firmó el acuerdo en mayo de 2025.
Las islas Chagos, un archipiélago de más de 60 islas, han estado bajo control británico desde 1814. Originalmente, eran una zona tranquila dedicada a plantaciones de coco, pero en la década de 1960 se convirtieron en un punto militar estratégico. Diego García alberga una base militar conjunta de Estados Unidos y Reino Unido, que ha servido en operaciones desde Vietnam hasta Irak y Afganistán. Desde 2008, Estados Unidos ha admitido el uso de la base para vuelos clandestinos relacionados con la lucha contra el terrorismo.
La base, que cuenta con alrededor de 2,500 efectivos, es descrita por los estadounidenses como “una plataforma casi indispensable” para la seguridad en Medio Oriente y el sur de Asia. Recientemente, se han desplegado bombarderos B-2 Spirit en el atolón en medio de las operaciones contra los rebeldes hutíes en Yemen.
A diferencia de destinos turísticos cercanos como las Maldivas, Diego García tiene acceso restringido, permitiendo solo la entrada de personal militar y contratistas. La población fluctuante incluye militares y trabajadores, pero no hay residentes permanentes, ya que los chagosianos nativos fueron expulsados hace más de 50 años.
El valor estratégico de Diego García radica en su aislamiento y su diseño natural. A solo 7 grados al sur del ecuador, el atolón tiene una forma que protege a las embarcaciones de los vientos, convirtiéndolo en un puerto seguro para operaciones militares. La instalación militar incluye Camp Thunder Cove, que ha albergado hasta 2,000 efectivos en misiones militares.
Diego García es, por tanto, un salto crucial en el tablero geopolítico y un lugar de gran relevancia para operaciones de seguridad internacionales.
DCN/Agencias