
Los Derechos Especiales de Giro (DEGs) no se consideran fondos líquidos, sino activos que pueden transformarse en divisas para reservas de países miembros del Fondo Monetario Internacional (FMI). Venezuela podría estar próxima a aumentar sus reservas internacionales si Scott Bessent, secretario del Tesoro de Estados Unidos, logra persuadir a la mayoría de los países del FMI para que reinicien relaciones con el país y liberen 4.900 millones de dólares en DEGs.
Bessent está realizando "intensas gestiones" para que el FMI evalúe este desembolso, aunque no se ha confirmado si esto restablecería formalmente las relaciones entre Venezuela y el ente multilateral. Este desembolso, que data de la época de la pandemia de covid-19, fue aprobado para fortalecer las reservas de los países miembros, pero Venezuela no pudo acceder por el reconocimiento del Ejecutivo venezolano.
Aunque Venezuela ya contabiliza una parte de los DEGs aprobados en 2021, la recepción de estos fondos podría incrementar las reservas líquidas y, a su vez, aumentar la disponibilidad de divisas en el mercado interno. Además, el Banco Central de Venezuela (BCV) no ha intervenido en el mercado cambiario desde el 15 de diciembre, lo que ha contribuido al aumento del precio del dólar oficial en inicios de 2026.
El economista Asdrúbal Oliveros comentó en X que la disponibilidad de estos DEGs podría ayudar a reducir las restricciones de liquidez, apoyar la balanza de pagos y contribuir a la estabilidad cambiaria. Según se estima, el BCV vendió aproximadamente 3.154 millones de dólares a los bancos en 2025, lo cual es un 43,68% menos que los 5.600 millones del 2024.
DCN/Agencias