
Un grupo de investigadores sorprendió al mundo con un descubrimiento extraordinario: los restos momificados de guepardos, también conocidos como chitas (Acinonyx jubatus), en un sistema de cuevas llamado Lauga, situado en el norte de Arabia Saudita, cerca de Arar. El hallazgo fue publicado recientemente en la revista Communications Earth & Environment.
En total, se encontraron siete momias completas y restos óseos de 54 guepardos, quienes vivieron entre hace 4.000 y 130 años. Este conjunto representa uno de los más grandes y mejor conservados de felinos que han sido momificados de forma natural.
Mediante técnicas de datación por radiocarbono, los investigadores determinan que la momia más antigua tiene alrededor de 4.223 años, mientras que la más reciente data de hace 127 años. De los 20 cráneos analizados, 14 eran de subadultos y seis de adultos, además de que también se encontraron restos de nueve cachorros menores de 18 meses.
Ahmed Al Boug, el autor principal del estudio, comentó que la variedad de edades en los guepardos sugiere una ocupación prolongada de la especie en la región: "La diferencia entre los ejemplares más jóvenes y más viejos indica que estos animales convivieron en el mismo paisaje durante milenios", explicó.
Asimismo, destacó la importancia de la densidad de los ejemplares intermedios, lo que refuerza la idea de que los guepardos inhabitaron esta área de forma continua a lo largo del tiempo.
Este descubrimiento no solo aporta información sobre la historia natural de los guepardos, sino que también ofrece una perspectiva novedosa sobre la fauna que habitó en Arabia Saudita en épocas pasadas. Sin duda, un hito que enriquecerá el estudio de los grandes felinos y su evolución en el continente.
DCN/Agencias