
Crisis y gloria del deporte venezolano en la era de Maduro
La llegada de Nicolás Maduro al poder en Venezuela, primero como sustituto temporal de Hugo Chávez y luego de manera definitiva en 2013, se dio en un contexto de bonanza petrolera. Durante esos años, se destinaron enormes sumas para eventos y apoyos a deportistas, como los 1.200 millones de dólares invertidos en la Copa América 2007, donde se remodelaron estadios mientras el precio del barril de petróleo fluctuaba entre 50 y 90 dólares.
Sin embargo, hacia 2013, el crecimiento económico se frenó, y el Producto Interno Bruto (PIB) mostró un crecimiento de apenas 1.35%, muy por debajo del 8.80% alcanzado en 2007. La crisis económica, que culminó en una hiperinflación del 130.060% en 2018, ya asomaba en el horizonte.
A pesar de la crisis, el mandato de Maduro también dejó huellas importantes en el ámbito deportivo. Se vivieron momentos de orgullo, como el oro de Yulimar Rojas en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 y el subcampeonato de la selección sub-20 de fútbol en el Mundial de Corea del Sur. Sin embargo, la casi total estatización del deporte en un país sumido en una crisis social y económica llevó a muchos talentos a desligarse del apoyo gubernamental, optando por seguir sus carreras en el extranjero.
Yulimar Rojas, reconocida por su apoyo al chavismo, vive en España y juega para el FC Barcelona, que le renovó contrato por dos años. En contraposición, el exfutbolista Gabriel Cíchero expresó su descontento con un mensaje de "Libertad 2026" tras la reciente captura de Maduro por parte de fuerzas estadounidenses.
La crisis económica ha hecho que el deporte en Venezuela sufra un duro golpe, exacerbada por la diáspora de cerca de ocho millones de personas y caídas drásticas del PIB, como el -30% en 2020. Esto ha resultado en un deterioro significativo de la infraestructura deportiva, afectando emblemáticos escenarios como el estadio Brígido Iriarte en Caracas y las piscinas olímpicas de Guatamare en la isla de Margarita.
El béisbol, el deporte más querido de los venezolanos, ha sido uno de los más afectados. En 2018 y 2019, no se pudo realizar la Serie del Caribe en Venezuela debido a serias complicaciones logísticas, llevándose a cabo en México y Panamá. No fue sino hasta 2023 que el país pudo acoger nuevamente este certamen, que además sirvió para inaugurar el estadio Monumental Simón Bolívar, un rayo de esperanza en medio de tanta adversidad.
DCN/Agencias