
La presidenta interina, Delcy Rodríguez, hizo un llamado el sábado a la oposición para alcanzar «acuerdos» que propicien la «paz» en Venezuela, tras la reciente captura del exmandatario Nicolás Maduro por cargos de narcotráfico en Nueva York. Rodríguez asumió temporalmente el cargo el 5 de enero, dos días después de un ataque militar que dejó cerca de cien fallecidos.
En su discurso, transmitido por la televisión estatal VTV desde La Guaira, Rodríguez expresó que «no puede haber diferencias políticas» en lo que respecta a la paz del país. Subrayó la importancia del diálogo y del respeto mutuo para superar divisiones: «Debemos encontrarnos y alcanzar acuerdos».
Además, Rodríguez solicitó al presidente del Parlamento, su hermano Jorge Rodríguez, la organización de un encuentro con diversos sectores políticos, en busca de «resultados concretos e inmediatos». Propuso un «diálogo político nacionalizado», enfatizando que no deben imponerse órdenes externas desde lugares como Washington, Bogotá o Madrid.
Su administración afirma haber liberado a 626 detenidos desde diciembre, aunque organizaciones de derechos humanos, como Foro Penal, reportan solamente 269 excarcelaciones en el mismo periodo. Más de 700 personas permanecen en prisión por razones políticas, y los familiares han denunciado que las liberaciones han sido lentas desde el anuncio del 8 de enero.
Venezuela continúa enfrentando un riguroso control estatal. Las protestas contra la reelección de Maduro en 2024 resultaron en la represión de más de 2.000 personas en un lapso de 48 horas, en un contexto de estado de conmoción que penaliza el apoyo al ataque estadounidense.
DCN/Agencias