
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, defendió el diálogo impulsado por su gobierno como una vía para abordar las «divergencias» y «conflictos internos». Durante un acto en Puerto La Cruz, transmitido por Venezolana de Televisión (VTV), Rodríguez rechazó las «órdenes» provenientes de Washington sobre la política local.
Rodríguez enfatizó la importancia de abrir espacios para la «divergencia democrática» y pidió que la iniciativa se fundamente en una política venezolana, libre de imposiciones extranjeras. También afirmó que es necesaria una discusión respetuosa con quienes piensan distinto, pero advirtió que aquellos que buscan el daño al país deben ser «rechazados» y excluidos del debate nacional.
Sin mencionar nombres, la funcionaria criticó a quienes han agradecido a Estados Unidos por el ataque militar que resultó en la captura del presidente Nicolás Maduro. La mandataria propuso un «verdadero diálogo» que incluya a sectores políticos diversos y encomendó esta tarea a su hermano, Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento.
El llamado a este diálogo, según Rodríguez, debe tener «resultados concretos e inmediatos» y no estar influido por «órdenes externas» de Washington, Bogotá o Madrid. También calificó de «vergonzoso» que un venezolano celebre el ataque militar estadounidense, lo que coincide con una reunión reciente de la opositora María Corina Machado con el presidente Donald Trump. En ese encuentro, Machado le entregó a Trump la medalla del Premio Nobel de la Paz 2025, en agradecimiento por su apoyo a la «libertad» de Venezuela, según reportaron fuentes.
DCN/Agencias