
El Gobierno de Colombia anunció el jueves la suspensión del suministro de energía eléctrica hacia Ecuador. Esta decisión se toma como respuesta a la imposición de un arancel del 30% por parte del presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, a las importaciones colombianas, que entrará en vigencia el 1 de febrero. Noboa justificó el arancel alegando supuestos incumplimientos de cooperación en la lucha contra el narcotráfico y en materia de seguridad.
Edwin Palma, ministro de Minas y Energía, indicó que la suspensión comenzará a las 18:00 hora local. Resaltó que Colombia ha mostrado solidaridad con Ecuador, especialmente durante la crisis energética de 2023 a 2024, cuando duplicó el suministro de electricidad para aliviar los apagones diarios en ese país.
Palma mencionó que las acciones del gobierno ecuatoriano desconocen acuerdos existentes y afectan los intereses de Colombia, lo que forzó al país a proteger su soberanía energética. La medida busca asegurar el abastecimiento interno, en un contexto de variabilidad climática y la posibilidad del fenómeno de El Niño.
La interconexión eléctrica entre Colombia y Ecuador tiene una capacidad de 400 kilovatios. La interrupción de este suministro refleja el deterioro de las relaciones bilaterales tras el anuncio de Noboa. Este último también declaró que Ecuador ha hecho esfuerzos de cooperación, pero enfrenta un déficit comercial significativo con Colombia.
Por su parte, Colombia ha reportado un aumento del 36,7% en las incautaciones de cocaína en sus municipios fronterizos con Ecuador entre 2023 y 2025, y ha capacitado a casi 3.900 policías ecuatorianos en la lucha antidrogas, además de llevar a cabo operativos conjuntos.
Horas antes de la suspensión eléctrica, la ministra de Comercio de Colombia, Diana Marcela Morales, comunicó que se implementará un gravamen del 30% a 20 productos ecuatorianos como medida de respuesta a la decisión de Quito.
Esto marca un nuevo capítulo en la relación entre ambos países, que ha estado marcada por tensiones recientes.
DCN/Agencias