
El canciller de la República Bolivariana, Yván Gil, presentó ante la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) una denuncia sobre la agresión que sufrió Venezuela el 3 de enero por parte de Estados Unidos. En su participación en la Cumbre Extraordinaria de la CELAC, resaltó que el país sigue enfrentando un asedio imperial, pero se mantiene decidido en su lucha por la paz, respaldada por un fuerte compromiso popular, militar y policial.
Gil afirmó que Estados Unidos violó claramente la Zona de Paz de América Latina y el Caribe, proclamada en 2014, así como la Carta de las Naciones Unidas y los derechos humanos fundamentales, incluido el respeto a la inmunidad de un jefe de Estado.
Describió la acción como una «agresión cobarde y militar», resultando en la muerte de civiles y militares venezolanos, además del secuestro del presidente legítimo de Venezuela. Según Gil, esta no fue una acción accidental, sino una operación meticulosamente planificada al margen del Derecho Internacional.
Destacó también que Venezuela había advertido desde agosto de 2025 sobre una escalada de violencia en el Caribe y el despliegue sistemático de fuerzas extranjeras, argumentando que el interés real radica en los recursos naturales de la región. Subrayó que el ataque representa un desafío no solo para Venezuela, sino para toda América Latina y el Caribe.
Por último, hizo un llamado a los países de la CELAC a condenar la agresión, enfatizando que la organización tiene una responsabilidad histórica y no puede conformarse con «condenas tibias» o permanecer en silencio.
DCN/Agencias