
El gobierno de Bolivia se encuentra elaborando un nuevo decreto económico que reemplazará el anterior, el cual provocó protestas y bloqueos a nivel nacional. A pesar de las manifestaciones, el presidente Rodrigo Paz confirmó que se mantendrá la eliminación de subsidios a los combustibles durante una conferencia en línea el domingo por la noche.
El presidente justificó la necesidad de implementar reformas, afirmando que «Nadie invierte en un país bloqueado», en alusión a las interrupciones en el transporte causadas por las movilizaciones sindicales. Estas últimas, organizadas por el sindicato nacional, han paralizado rutas clave y llevaron al gobierno a un retroceso parcial en sus decisiones.
Aunque los líderes sindicales están de acuerdo con el fin de los subsidios y el aumento del 20% en el salario mínimo, han solicitado que el Congreso revise otras partes del decreto que abordan la inversión privada y la política fiscal. El gobierno cedió el domingo y alcanzó un acuerdo tras enfrentar más de 50 puntos de bloqueo, lo que llevó a desplegar a las fuerzas armadas para ayudar a turistas atrapados en lugares como el salar de Uyuni.
El nuevo decreto se enfocará en tres pilares: eliminación de subsidios a los combustibles, preservación de beneficios sociales y estabilidad financiera, según explicó el ministro de Hacienda, José Gabriel Espinoza. Se espera que el texto sea presentado antes del martes.
Paz también anunció que una delegación del Banco Interamericano de Desarrollo visitará Bolivia esta semana, lo que podría conllevar nuevos préstamos. A pesar del anuncio de fin de las protestas, aún persisten 26 puntos de bloqueo, especialmente en Cochabamba, lo que indica que la normalización del tránsito podría tardar.
DCN/Agencias