
Bombardeo en Caracas: La madrugada del 3 de enero de 2026
El 2 de enero de 2026, Gregorio se despidió de su hijo, un sargento de la Fuerza Armada, quien debía viajar a Caracas. La conversación, a la que no le dieron mayor importancia, se tornó crucial horas después.
En la madrugada del 3 de enero, a la 1:55 am, Tomás, residente en Fuerte Tiuna, fue despertado por explosiones que confundió con fuegos artificiales. Al asomarse por la ventana, vio misiles caer y escuchó gritos de alarma de sus vecinos. Los helicópteros sobrevolaban mientras los habitantes intentaban evacuar sin orden.
Al mismo tiempo, Carla, viviendo cerca, también escuchó el estruendo. Inicialmente creyó que se trataba de un mal funcionamiento del transformador eléctrico. A las 2:01 am logró contactar a sus padres, informando que estaban bajo ataque.
El doctor González, de guardia en el hospital, recibió a los primeros heridos a las 7:00 am. Uno de los pacientes llegó con graves quemaduras y trauma por explosiones. Mientras tanto, otros residentes intentaban entender lo sucedido. La confusión reinaba y las noticias sobre la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa comenzaron a circular a través de las redes sociales.
A las 12:00 pm, Gregorio recibió confirmación de que su hijo no estaba en el complejo, pero los rumores de que había caído en el ataque se esparcieron. Decidió viajar a Caracas para buscar respuestas.
La madrugada del 3 de enero dejó heridas profundas en la ciudad y en sus habitantes, marcando un antes y un después en la historia del país.
DCN/Agencias