El índice de precios de los alimentos de la FAO cerró 2025 con un promedio que superó el de 2024, aunque en diciembre se registró una disminución mensual del 0,6%, situándose en 124,3 puntos. Esta baja se debió a la caída en los precios de lácteos, carne y aceites vegetales. A nivel anual, el índice promedió 127,2 puntos, un aumento del 4,3% respecto al año anterior.
En cuanto a los cereales, en diciembre se observó un incremento mensual del 1,7%, influenciado por la preocupación por las exportaciones del Mar Negro y la alta demanda de maíz para etanol en Brasil y Estados Unidos. Sin embargo, el promedio anual de cereales fue el más bajo desde 2020, con una disminución del 4,9% en comparación con 2024.
Los aceites vegetales experimentaron una ligera caída en diciembre, favorecidos por un aumento en la oferta de soja, colza y girasol. Sin embargo, el aceite de palma vio un pequeño repunte, debido a factores estacionales en el sudeste asiático. A lo largo de 2025, este grupo presentó un aumento anual del 17,1%, alcanzando su mayor nivel en tres años por la escasez global.
Respecto a la carne, los precios cayeron en diciembre en todas las categorías, sobre todo en bovino y aves, gracias a la abundante oferta. No obstante, el promedio anual aumentó un 5,1% impulsado por la demanda internacional y la incertidumbre por enfermedades y tensiones geopolíticas.
Los lácteos también cayeron un 4,4% en diciembre, presionados por una mayor oferta en Europa y Oceanía, aunque el promedio anual mostró un incremento del 13,2%. El azúcar, por su parte, subió un 2,4% en diciembre tras tres meses de descenso, pero su promedio anual cayó un 17%, el más bajo desde 2020.
DCN/Agencias