
El mercado laboral en Venezuela cerró 2025 bajo un entorno de restricciones económicas y ajustes en las operaciones de las empresas, según el CEO de PGA Group, Iván Acosta, en una entrevista con Unión Radio.
Acosta destacó que durante el año se evidenció un deterioro en el poder adquisitivo de los trabajadores, tanto en términos nominales como reales. Este fenómeno se relaciona con distorsiones causadas por la brecha cambiaria, la cual afectó la dinámica de precios y los esquemas de pago.
El consultor subrayó que la ampliación de la brecha cambiaria ha representado un reto significativo para las empresas, impactando el poder de compra de los individuos, incluso cuando los ingresos eran en dólares.
Frente a la falta de un flujo constante de divisas, muchas empresas hicieron ajustes en sus mecanismos de remuneración. Estas decisiones fueron una respuesta necesaria a las condiciones del mercado y a la escasez de liquidez, buscando adaptarse sin comprometer la continuidad de sus actividades.
Acosta mencionó que, aunque estos cambios no formaban parte de una planificación original, surgieron como respuestas a las limitaciones tanto en el sector privado como en la economía. En cuanto a la normativa laboral, se están considerando diferentes alternativas para abordar el tema de las remuneraciones, incluyendo la reactivación de mecanismos de pago de prestaciones de legislaciones anteriores, aunque con un alcance limitado.
Es importante señalar que la economía venezolana enfrenta restricciones para cubrir los costos según la legislación vigente. Por ello, se han implementado diferentes estrategias en los sectores público y privado para mantener niveles básicos de liquidez y sostenibilidad operativa, buscando un equilibrio en un contexto de alta volatilidad.
Con información de Unión Radio
DCN/Agencias