
El Consejo de la Unión Europea ha decidido prorrogar las sanciones impuestas a Venezuela, extendiéndolas hasta el 10 de enero de 2027.
El Gobierno de Venezuela ha manifestado su rechazo a esta renovación de sanciones, considerándola una medida “hostil” e “ilegal” en contra del derecho internacional. A través de un comunicado, la Cancillería expresó su condena hacia esta política restrictiva, señalando que es “ilegítima” y contraria a los principios establecidos en la Carta de las Naciones Unidas.
El Estado venezolano sostiene que dicha política representa un “rotundo fracaso” y muestra una política exterior europea “errática” y “supeditada a intereses ajenos”. Además, indica que las sanciones han deteriorado “de manera significativa” las relaciones diplomáticas y apuntan a la “irrelevancia creciente” de la UE en el contexto internacional.
Con relación a las sanciones, el bloque europeo expresó que su decisión responde a la “represión continua” hacia la sociedad civil y la oposición, además de los eventos que rodean las elecciones presidenciales programadas para julio de 2024. Actualmente, 69 personas están en la lista de sancionados, lo que implica la congelación de activos y restricciones de viaje. Las sanciones de la UE, que están vigentes desde 2017, también incluyen un embargo de armas.
La Unión Europea subrayó que su objetivo es “apoyar una solución negociada y democrática” en el país, y reiteró que el levantamiento de las sanciones dependerá de “avances tangibles en materia de derechos humanos y Estado de derecho”.
DCN/Agencias