
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, indicó el lunes que ya tiene un candidato preferido para liderar la Reserva Federal, aunque no reveló nombres y aseguró que lo anunciará “en el momento adecuado”. Al mismo tiempo, continuó cuestionando la gestión de Jerome Powell, el actual presidente del banco central, sugiriendo que “debería renunciar” e insinuando que podría despedirlo.
Desde su complejo en Mar-a-Lago, en Florida, Trump afirmó: “Sí, lo tengo, todavía lo tengo, no cambió”. Además, mencionó nuevamente la posibilidad de destituir a Powell, una acción que consideró en julio pero que desestimó tras la respuesta negativa de los mercados.
Entre los nombres mencionados como posibles sucesores están Kevin Hassett, director del Consejo Económico Nacional; el exgobernador de la Fed, Kevin Warsh; los actuales gobernadores Christopher Waller y Michelle Bowman; y Rick Rieder, de BlackRock. Trump ha dado declaraciones confusas sobre el proceso, primero asegurando que había reducido la lista a un solo candidato y luego sugiriendo que estaba considerando a varios.
La tensión entre Trump y Powell no es nueva. A pesar de haberlo nombrado en su primer mandato, el presidente ha criticado frecuentemente la política monetaria de Powell, pidiendo recortes más agresivos de tasas para reducir los costos hipotecarios. Aunque la Fed ha reducido las tasas en sus últimas tres reuniones, anticipó que solo habrá un recorte adicional en 2026.
El presidente incluso mencionó la posibilidad de una demanda contra Powell por “grave incompetencia” relacionada con un proyecto de remodelación de oficinas de la Fed. El mandato de Powell finaliza en mayo de 2026, pero su período como miembro del directorio se extiende hasta 2028, lo que podría limitar la capacidad de Trump para nombrar un nuevo integrante.
DCN/Agencias