
Los cambios climáticos pueden afectar la salud de las uñas, ya que un exceso de humedad puede provocar infecciones por hongos, según indica Medline Plus.
El déficit de nutrientes es otra de las causas frecuentes que contribuyen al debilitamiento de las uñas. Estas requieren una variedad de nutrientes para mantenerse fuertes y si el organismo carece de ellos, pueden volverse quebradizas.
Hoy en día, hay diversos tratamientos naturales que promueven un crecimiento más rápido de las uñas y ayudan a mantenerlas largas y saludables. Un ejemplo de esto es el aceite de coco, que posee propiedades vitamínicas que hidratan las distintas capas de las uñas.
Se recomienda aplicar dos gotas de aceite de coco en cada uña una vez al día y permitir que el producto actúe durante 10 minutos. Luego, es aconsejable retirar el exceso con un algodón húmedo.
Adicionalmente, la hidratación juega un papel clave en el crecimiento de las uñas. Es recomendable que las personas consuman al menos siete vasos de agua al día para mantener una buena hidratación.
Para conservar las uñas sanas y fuertes, es esencial adoptar hábitos de autocuidado que favorezcan su bienestar y evitar el uso de tratamientos químicos agresivos.
Con información de 2001.
DCN/Agencias