
Este 9 de diciembre se dará inicio en Caracas a la Asamblea de los Pueblos por la Paz y la Soberanía de Nuestra América, organizada por el Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores mediante el Instituto Simón Bolívar para la Paz y la Solidaridad entre los Pueblos, en conjunto con el Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv). La actividad se llevará a cabo en el Salón Venezuela del Círculo Militar y se extenderá hasta el jueves 11 de diciembre, contando con la participación de invitados nacionales e internacionales de diferentes continentes.
La jornada inaugural incluirá un acto cultural, la exposición de un breve video sobre el contexto de creación del Consejo Nacional por la Soberanía y la Paz, y la lectura de un documento político que sirve como base para la Asamblea. Asimismo, se presentarán ponencias magistrales realizadas por expertos de diversas partes del mundo.
Entre las actividades, se llevarán a cabo mesas de discusión que abordarán temas como el Bolivarianismo versus el monroísmo; la paz frente a la militarización en América Latina y el Caribe; la guerra económica y la extorsión política, incluyendo las medidas coercitivas unilaterales y los aranceles punitivos; las voces del nuevo mundo contra la guerra cognitiva y la verdad en disputa global; la dignidad humana y la soberanía ecológica enfocándose en la migración y la justicia ambiental; y la unión de los pueblos del Sur Global frente al nuevo orden mundial, el imperialismo y el neofascismo. También se discutirá la generación juvenil y su visión sobre la soberanía y el futuro compartido.
Está previsto que la plenaria de clausura se realice el miércoles 10 de diciembre, mientras que el jueves se celebrará un gran Concierto por la Paz y la Soberanía de Nuestra América en el estado La Guaira, con la participación de agrupaciones musicales del Caribe.
La Asamblea de los Pueblos se propone como una plataforma para elevar denuncias y unificar voces en rechazo al despliegue militar de Estados Unidos en el mar Caribe, que, bajo el argumento de combatir el narcotráfico, supone una amenaza para la estabilidad y seguridad de la región, considerada Zona de Paz por la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) desde 2014.
DCN/Agencias