
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, volvió a calificar de «nazi» al mandatario electo de Chile, José Antonio Kast, tras la victoria de este en las elecciones del 14 de diciembre. A pesar de la carta de protesta que el gobierno chileno envió al embajador colombiano en Santiago por las declaraciones de Petro, este mantuvo su postura.
A través de la red social X, Petro afirmó: «Lo que ha ganado en Chile no es la derecha, es la extrema derecha que representa simple y puro fascismo. Son nazis». Además, comentó sobre el uso del miedo como herramienta política, sugiriendo que Kast utiliza métodos violentos con la ayuda del narcotráfico.
Las declaraciones de Petro se produjeron un día después de que el gobierno chileno manifestara su desacuerdo, argumentando que los comentarios del presidente colombiano son una falta de respeto hacia la decisión soberana del pueblo chileno y a la solidez democrática de sus instituciones. Los resultados en las elecciones mostraron a Kast ganando con un 58,17% de los votos, mientras que la candidata de izquierda, Jeannette Jara, obtuvo el 41,83%.
Petro también advirtió sobre el avance del fascismo en América Latina y llamó a los países de la antigua Gran Colombia a resistir. En sus mensajes enfatizó que, a pesar del pasado autoritario de Kast, él no aceptaría el fascismo en ninguna forma, sugiriendo que la elección de Kast es un paso hacia la repetición de la historia oscura de la región.
José Antonio Kast, abogado de 59 años y defensor de la dictadura de Augusto Pinochet, se convierte en el primer dirigente abiertamente pinochetista en llegar al poder desde el retorno a la democracia en Chile. Su victoria representa un cambio notable en el panorama político del país.
Las tensiones entre ambos líderes reflejan la polarización actual en la política latinoamericana y la influencia de las ideologías de cada uno en sus respectivos países.
DCN/Agencias