
El mercado de metales preciosos se presenta con expectativas optimistas para 2026, luego de un 2025 que marcó récords. La plata se disparó un 142%, el oro un 70% y el cobre un 30%. Expertos señalan que la búsqueda de refugio, junto con las políticas de los bancos centrales, ha influido en este auge. De acuerdo a un análisis de la firma argentina Puente, los metales han mostrado una notable capacidad para adaptarse a los desafíos macroeconómicos del año.
Entre los metales preciosos, la plata ha destacado como el más exitoso, alcanzando un aumento del 142% hasta el 23 de diciembre, sobrepasando al oro, que logró un incremento del 70%. El cobre, aunque más modesto, también tuvo una subida del 30%.
Puente indica que la plata se benefició de una mayor demanda industrial y un ajuste en la oferta desde octubre, además de expectativas de políticas monetarias más flexibles en EE. UU. En cuanto al oro, alcanzó un nuevo récord de US$ 4.490 por onza, impulsado por un aumento en la demanda de inversores y el interés de los bancos centrales, en un ambiente de debilitamiento del dólar.
El cobre, por su parte, mostró un desempeño positivo debido a restricciones en la oferta minera y una demanda relacionada con la electrificación y la infraestructura para tecnología avanzada. Paula Chaves, analista de HFM, sugiere que estos avances destacan la importancia de los metales en la transición energética.
Para 2026, los analistas anticipan que la preservación del valor continuará siendo clave, manteniendo el alto interés en oro y plata en un panorama global marcado por incertidumbre financiera y oportunidades en el sector energético.
DCN/Agencias