
El presidente de Argentina, Javier Milei, propuso una reforma estructural del Mercosur durante la cumbre en Foz de Iguazú, Brasil. Su enfoque se centra en la reducción del arancel externo común y en una flexibilización de las normativas del bloque.
Milei destacó que los aranceles del Mercosur son de los más altos del mundo, lo cual limita la competitividad de la región y afecta la generación de empleo. Según sus declaraciones, un esquema arancelario rígido no protege el trabajo, sino que lo perjudica.
El mandatario sugirió la creación de un arancel más simple y competitivo, alineado con los estándares de otros bloques económicos. Aseguró que continuar con el sistema actual condena a la región a un crecimiento inferior al promedio mundial.
Uno de los puntos clave de su propuesta fue permitir que los países integrantes negociaran acuerdos comerciales de manera individual, sin depender de las negociaciones conjuntas. Argumentó que los procesos colectivos son lentos y pueden resultar en oportunidades perdidas, citando como ejemplo las negociaciones entre el Mercosur y la Unión Europea, que aún no han concluido después de más de dos décadas.
En el contexto de la cumbre, el acuerdo esperado para ser firmado fue pospuesto nuevamente a solicitud del bloque europeo. Además, Milei pidió una revisión integral de la estructura institucional del Mercosur para reducir costos operativos y enfocarse en sectores estratégicos, como la energía y la integración de cadenas de valor en áreas como minerales críticos y alimentos, donde el bloque tiene ventajas comparativas.
Esta propuesta de Argentina reabre el debate sobre el futuro del Mercosur, en medio de presiones crecientes para modernizar sus normas en un entorno comercial cada vez más competitivo.
DCN/Agencias