
En el verano del 2008, la narrativa del fútbol moderno pudo haberse transformado completamente. En esa época, el Manchester City aún estaba en la transición hacia convertirse en la potencia financiera que conocemos hoy. Según revelaciones de Mark Bowen, exsegundo entrenador del equipo, los Citizens estuvieron a punto de conseguir a Lionel Messi, quien en ese entonces brillaba en el FC Barcelona.
Bowen narró esta sorprendente historia en un podcast llamado "Business of Sport", donde destacó cómo, en el último día del mercado de fichajes, el City, bajo la egida de Thaksin Shinawatra, estaba en busca de una estrella que lo catapultara a la cima. Con una billetera dispuesta a abrirse, lanzaron propuestas de hasta 30 millones de libras por jugadores como Dimitar Berbatov, Robinho y Franck Ribéry.
Pese a sus intentos, el único fichaje concretado esa temporada fue el de Robinho. Sin embargo, el drama se intensificó cuando el presidente del Barcelona reveló públicamente, en un evento de Londres, que el City había presentado una oferta formal por el joven Messi. Este acto de audacia desató una inmediata y contundente respuesta de la directiva catalana, reafirmando la lealtad del argentino al club catalán.
El relato de Bowen resuena con la pregunta de “¿qué habría sido de la Premier League y del propio Lionel Messi si ese traspaso se hubiera concretado?”. Imaginar a Messi en el City, vestido de celeste, cambia radicalmente la perspectiva sobre su carrera y el desarrollo del fútbol británico.
Hoy en día, a 17 años de esos eventos, es fascinante pensar en cómo un simple giro en el mercado de fichajes pudo haber reconfigurado el paisaje futbolístico. ¿Hubiera el Manchester City alcanzado la grandeza que posee en la actualidad sin la llegada de otras estrellas, o Messi habría marcado un antes y un después en el club desde su llegada? La historia del fútbol está llena de estos momentos, y este es sin duda uno de los más sorpresivos que jamás se concretó.
DCN/Agencias