
Los países de la Unión Europea (UE) acordaron el viernes congelar indefinidamente unos 210.000 millones de euros en activos rusos, consecuencia de las sanciones impuestas por la invasión de Ucrania. Esta decisión busca facilitar la financiación para la reconstrucción de Ucrania, pero depende del levantamiento del veto de Bélgica a la medida.
El Consejo de la UE tomó esta determinación basándose en el artículo 122 de los tratados europeos, que permite actuar con poderes de emergencia. Con este acuerdo, no será necesario renovar el bloqueo cada seis meses, como se hacía anteriormente.
El presidente del Consejo Europeo, António Costa, destacó que los líderes de la UE se comprometieron a mantener esos activos inmovilizados hasta que Rusia ponga fin a su agresión y compense los daños causados. Además, Costa mencionó que el siguiente paso es asegurar las necesidades financieras de Ucrania para el periodo 2026–2027.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, consideró la decisión como un mensaje contundente a Rusia, afirmando que los costos para el país aumentarán mientras continúe la guerra. También expresó su deseo de que Ucrania sea más fuerte tanto en el campo de batalla como en las negociaciones.
La alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Seguridad, Kaja Kallas, dijo que este acuerdo permitirá seguir ejerciendo presión sobre Rusia. Por su parte, el presidente húngaro Viktor Orban expresó en redes sociales su preocupación sobre la votación, afirmando que esta acción podría afectar irreparablemente a la Unión.
La decisión fue aprobada por 25 estados miembros, mientras que dos votaron en contra. Este nuevo enfoque elimina el riesgo de que los vetos de países cercanos a Moscú, como Hungría y Eslovaquia, impidan la renovación de las sanciones.
El artículo 122 permite a la UE actuar con mayor rapidez ante crisis económicas. La Comisión Europea ha argumentado que esta medida es necesaria para preservar la estabilidad económica en medio de la guerra.
La cuestión sobre el uso de los activos rusos para préstamos que respalden la reconstrucción de Ucrania será discutida en la próxima cumbre de los líderes de la UE. Bélgica sigue manteniendo su veto, temiendo represalias de Moscú y cuestionando la legalidad del uso de poderes de emergencia para inmovilizar activos.
DCN/Agencias