
El gobierno de Nicolás Maduro anunció la excarcelación de 99 personas detenidas durante las protestas que siguieron a las elecciones presidenciales de 2024. Esta medida fue comunicada como un gesto de reconciliación, aunque no ha podido detener las denuncias sobre detenciones arbitrarias en el país.
Según un informe emitido por el Ministerio para el Servicio Penitenciario, los liberados estaban relacionados con actos de violencia y presunta incitación al odio durante las manifestaciones contra la reelección de Maduro. La decisión, según el Ejecutivo, busca promover la paz y el diálogo nacional.
Las liberaciones comenzaron en la madrugada del 25 de diciembre en diferentes centros de reclusión. Familias de los detenidos han señalado que han pasado nueve meses sin avances significativos en la situación de sus seres queridos.
Después de los comicios del 28 de julio, el Ministerio Público reportó más de 2.400 arrestos, bajo acusaciones de terrorismo, vandalismo y conspiración. Las cifras oficiales indican que más de 2.000 de esos arrestados han recibido medidas cautelares desde entonces.
No obstante, organizaciones de derechos humanos siguen alertando sobre la situación. El Foro Penal informa que actualmente hay 902 presos políticos en Venezuela, siendo la mayoría detenidos durante las protestas poselectorales. Estas organizaciones califican las detenciones como arbitrarias.
Por su parte, el gobierno desestima tales afirmaciones, insistiendo en que no existen presos políticos en el país, sino ciudadanos procesados por delitos comunes. En su comunicado, el Ministerio para el Servicio Penitenciario aseguró que el Estado ofrece un trato conforme a la ley y brinda atención integral a todas las personas privadas de libertad, incluyendo aquellas que, según el gobierno, fueron impulsadas políticamente a realizar actos en contra de la estabilidad institucional.
DCN/Agencias