Las imágenes recientes evidencian el desembarco de soldados estadounidenses en Puerto Rico, donde decenas de efectivos bajaron de vehículos de transporte, organizándose en filas bajo la supervisión de la Policía Militar. Los militares portaban mochilas y equipos personales mientras se movían en un área vigilada, con una logística que permitió un desembarco fluido. Simultáneamente, otros grupos descargaban cajas y armamento liviano de camiones y vehículos tácticos, en un proceso coordinado.
En la costa de Ponce, la Marina estadounidense llevó a cabo maniobras con embarcaciones LCAC (Landing Craft Air Cushion). Estas embarcaciones realizaron aproximaciones a la tierra, navegando a diversas velocidades y trayectos durante la tarde, como parte de los ejercicios de entrenamiento anfibio. Las maniobras exigieron precisión y coordinación, reflejando la complejidad de las operaciones tanto en el mar como en tierra.
Los ejercicios se producen en el contexto de tensiones políticas en torno al régimen de Nicolás Maduro, lo que añade una capa de interés a estas actividades militares.





