
Seis personas fueron capturadas en el departamento de Norte de Santander, Colombia, por su presunta participación en una banda criminal dedicada al transporte ilegal de migrantes indocumentados, según reportes de la Fiscalía colombiana.
La investigación revela que esta red movilizó a 222 personas, en su mayoría venezolanas, quienes fueron abandonadas en la frontera con Ecuador y en la región del Urabá. Las víctimas eran reclutadas en terminales de transporte en Cúcuta, Pamplonita y Los Patios.
Los delincuentes ofrecían paquetes que prometían traslados en autobuses de turismo a Quito, Lima y varias ciudades de Chile. Estos paquetes incluían hospedaje, alimentación, tarjetas SIM para comunicación, acompañamiento de guías y documentos para eludir controles migratorios. Sin embargo, la Fiscalía precisó que los documentos eran en realidad falsos y no tenían validez legal.
En el último año y medio, la red trasladó a 222 personas, incluyendo 27 menores de edad. Muchos de los migrantes quedaron varados en la frontera con Ecuador, sin cumplir con las expectativas del recorrido prometido.
Un fiscal de la Dirección Especializada contra las Violaciones a los Derechos Humanos imputó a los detenidos por los delitos de concierto para delinquir y tráfico de migrantes agravado. Un juez de control de garantías dictó medidas de aseguramiento: cinco de los procesados fueron enviados a un centro carcelario, mientras que uno permanecerá recluido en su vivienda.
Colombia resalta por su papel en la crisis migratoria, dado que la región del Urabá ha sido punto de partida para miles de migrantes de diversas nacionalidades que cruzan la peligrosa selva del Darién en su camino hacia Estados Unidos. Sin embargo, este flujo ha disminuido en los últimos tiempos.
DCN/Agencias